Democracia despojada

Su silencioso relato bien podía presumir que estaba entroncado a pueblos blancos reflejados sobre acuarela azulada donde la vida transcurre con la regalada calma más pausada...
Para nada; nunca jamás su espíritu fue nómada. Las ninfas del arroyo dorado del Olimpo le inspiraron… y el Mediterráneo sería su aliado. Tampoco hubo una orden tácita de expulsión; pero desahuciado y sin dinero Varousfakis emprendió aquel viaje a sabiendas de que éste lo realizaba porque, sí, lo echaban de su país natal.
Ahora, desde el Balcón de Europa suena la melodía que esparce las notas por el viejo continente. Él, vestido de oscuro por un duelo impuesto, y el arpa de la resistencia, circunspecta, denuncia el ultraje de cuantos infames hundieron en la miseria a la misma Grecia, su Grecia, sí, cuna de la democracia: hoy gobernada con una democracia despojada

Comentarios

Entradas populares de este blog

Alharaca en Norbulingka

Hijos del hartazgo