Amor en esencia pura


Hija, madre y padre caminaban, ascendentemente, de afuera hacia dentro, por la escasa acera de la concurrida avenida donde a esas horas el tráfico rodado de vehículos es más rápido de lo habitual. En un punto de riesgo inesperado, la madre, con un ligero y majestuoso requiebro, libre de ruido, desplaza hacia dentro, colocándola en el centro, a la hija.

El padre, callado y emocionado hasta el erizamiento de su vello: descubre en el gesto del requiebro el doble halo protector del instinto materno de la madre protegiendo del potencial peligro del tráfico rodado a la hija que, en reciente gestación, su joven vientre porta una vida. 

Admiración de mujer: elevada hasta el infinito cuando ésta: es madre: Amor en esencia pura.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Alharaca en Norbulingka

Hijos del hartazgo