El deseo de los deseos
Este
año se ha mostrado a quienes viven su espíritu, diciendo: No sería novedoso
presentarme ante ti, hoy 24 de Diciembre, deseándote feliz Navidad o diciéndote
que todos tus deseos, para el 2.017, se hagan realidad.
Quiero
decirte que vivas ahora, hoy...
Piensa
que en el momento en que estás leyendo este modesto cuento de Navidad estás respirando
incesantemente al igual que desde que llegó tu nacimiento. Posiblemente lo
estés haciendo hasta el último día de tu vida sin ser consciente de ello y, cada
instante que realizas tan acompasado ritmo que te da la vida se acaba
instantáneamente sin contentarte, no te das ni cuenta de algo tan simple y hermoso a la misma vez.
Por ello
Por ello
Al igual que transcurre tu incesante respirar: haz tus anhelos realidad.
Vive
cada momento de forma consciente. No emplees la vida en afanar tus deseos
porque éstos se cumplen a cada instante que vives aunque en la mayoría de las
ocasiones no te diste cuenta que se estaban cumpliendo mientras afanado
pensabas en realizar todo lo demás de lo que aguardabas su llegar.
Inopinadamente
la vida te ofrece una sonrisa, un gesto, un abrazo, un apretón de manos, una
mirada, compartir un café, disfrutar un almuerzo, una compañía, una charla, realizar
un viaje, un paseo, una lectura, escuchar música, participar en un juego,
escuchar o decir te quiero, cuidar de los mayores o de los pequeños, un regalo…
todo esto y más forma parte de la magia de la Navidad y lleva adentro más que
un regalo. No permitas que la Navidad llegue y se apodere de ti como una mera
fiesta de Marketing

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