La saga de la horca y el sueño americano
Durante la Gran Hambruna Irlandesa el país sufrió una importante disminución de población, en la que la Iglesia fue
determinante.
Por la primavera de 1.846, arriban en Nueva York, en busca de
prosperidad, Liam Ó Conaill y Fiona Mac Cárthaigh, ambos irlandeses. Cuyas miradas coinciden por
primera vez en su llegada, en la pasarela de desembarco.
El joven Liam, con un profundo ahondamiento desarraigado
avanza con titubeantes pasos, de forma accidental, tras un traspié, con el alargado fardo que portaba sobre su debilitado
hombro derecho, hiere levemente a Fiona.
Desde la aturdida ingenuidad, este incidente induce al
ofrecimiento de los primeros auxilios y posteriores cuidados con sentimiento
protector del turbado imberbe hacia la dolorida muchacha.
Casi cien años después.
Dos choznos de éstos, con
aquel recuerdo hiriente que por entonces guardaba el fardo, homenajean, posando
delante de la fachada principal de la estancia, a sus trastatarabuelos.
Fundadores de la saga que hoy dirige la
prestigiosa granja ecológica, donde se produce el cereal utilizado por
la célebre marca de copos de avena “La Horca”, que a mediados del siglo XVII levantaran Liam y Fiona con la ayuda inicial
de la Iglesia Presbiteriana: Alimentando así la leyenda del sueño americano.

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