Niños de miedo
Botaron los
años y aún perdura en el recuerdo, que durante la década de los 90, una serie
de extraños hechos aterrorizó a la población. Las familias con menores
escolarizados vivieron un atroz miedo panicoso que marcaría sus vidas para
siempre. Cada año académico, en el segundo trimestre, junto al gran roble
morado, desaparecían diez alumnos de aquel liceo, hoy, clausurado: siendo recuperados
posteriormente sin vida y con heridas suturadas y un diminuto papel de celofán
amarillento prestado encima del pecho. Los cuerpos, siempre, reposaban boca arriba sobre la
macabra lápida blanca, en la quinta tumba derecha de la calle central del
cercano cementerio. En todos los casos, las autopsias revelaron el contenido de
una rara sustancia en las mucosas que provocaba una virulenta variable mortal
de la Anemia aplásica…
El miedo torna
al lugar.
La pasada semana, The New York Times, en su sección internacional,
publica un amplio reportaje de investigación en el que revela al mundo entero
como en los 90 casi tres centenares de ricos poderosos del planeta, que padecían
enfermedades, en sus fases terminales, se curan milagrosamente.
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